sábado, 3 de mayo de 2008

COCOS, CACAS, COCAS Y KIKES.

Marte, esa esfera perfecta inmensa y roja; como la pasión; que se encuentra sola depositada en el espacio, ese lugar al que todos anhelan ir aunque sólo sea una vez en la vida, el único lugar del universo en el que te puedes esconder de Mariano y sus largas manos, ese lugar al que los cocos van cuando llega su hora, hay Marte querida; lúgubre, sombría, oscura, tenebrosa, lóbrega, nocturna, apagada;....

UN POETA CUALQUIERA (NO ESPAÑOL).

...

UN POETA ESPAÑOL ACTUAL.

Marte, ese enorme coco afeitado que rueda en el espacio sin rumbo alguno buscando a algún yo que le entienda y que le cambie cuando haga falta, ese lugar con tan buenas curvas y con un tanga mojado que hace que se le note todo y que además no hace nada por evitar que no se vea (ahora ya entiendo por qué la gente quiere ser astrónoma), ese chococrispie que chocolatea la leche, lugar de hábitat natural de los cocos muertos, hay Marte querida si yo te cogiera...

YO.

Ja, estoy en Marte y tu nooooooooo. Jooo, no me lo restriegues, que duele. No te prometo nada. He llegado a Marte hace un par de horas y, por lo que he podido descubrir tras mi extensa investigación, no se nada de ella. Todavía no me he dado cuenta de que aquí no hay oxígeno, por lo que sigo vivo, y tampoco hay agua; pero si vodka, que los marcianos no son tontos, ya que su gentilicio rima doblemente con Mariano y con ano, un tonto nunca haría eso. Ya con el culo astillado, por llevar las dos horas de mi estancia aquí pensando en si debería o no sentarme, me levanté (vete tú a saber de dónde ya que no me había sentao), me ajusté el paquete (de clinex), y comencé a andar. A los dos minutos me arrepentí y yací agotado en una roca que se situaba a dos pasos de una gran ciudad donde, seguro, vendían camas o habría hoteles o simplemente miles de bancos donde poder yacer cómodamente. Al día siguiente, cuando me desperté, me dispuse a dar los dos pasos que me quedaban para llegar a la ciudad ``PACO´´ que así se llamaba porque había sido fundada por un tal Francisco (franco), pero a mitad del camino vi que no aguantaría hasta el fin y volví atrás, el paso que había dado, para descansar otro poco; pero esta vez los habitantes de PACO, los paquetes, se habían cansado de esperar a que yo llegara y me arrastraron a la ciudad ellos mismos; lo malo es que los paquetes, en honor al fundador de su país, son unos retaquitos y miden casi tanto como un mojón y, al arrastrarme, murieron unos pocos aplastados y otros muchos por el gran esfuerzo que les suponía (sé lo que estáis pensando: - no puede costar tanto llevar a rastras a una mierda de hueso de no pesa na. Pos que sepáis que estáis muy equivocados/as/es/yo-fuma-ptp-mensagesubliminalnº: 986989558 ya que, por si no lo sabéis, en Marte se pesa 5 veces más que en la Tierra, (lo que hace que mi peso o masa tenga números positivos convirtiéndose en 3 kilos de peso en total); al final solo sobrevivieron 2 paquetes; un macho con sida y una hembra con ladillas; para repoblar PACO ya que el resto murió por el camino gracias a mí; lo que me hace pensar que sirvo para algo. Justo cuando aplasté al último paquete que me arrastraba fue cuando me desperté, me desperté tan lleno de energía como para parar un tren o recorrerme medio Marte en diagonal; al ver que había llegado hasta allí sin moverme me quedé anonadado (empleo esta palabra tan culta porque contiene la palabra ANO), por lo que le pregunté a la última pareja de paquetes que quedaban con vida sobre cómo había llegado a la ciudad; ellos muy plácidamente me escupieron en la cara mientras me contaban que había extinguido a su especie y, sin más preámbulos, me echaron amablemente de su país mientras me amenazaban con delicadeza con no volver nunca a pisar tierras paqueteras, o me matarían. ¡Que gente tan hospitalaria! Ellos si que saben defender a su país, que lástima que el consejero de Pinochet no fuera paquete. Fue entonces cuando me puse a andar; quien dice andar dice imaginarse a su psicólogo en pelotas; buscando la villa de los cocos, pero no fui yo quien los encontró a ellos, fueron ellos quienes me encontraron a mí. Me encontraron cuando un minicoco apareció desde el horizonte y se acercó a mí para verme más de cerca, ya que nunca antes había estado ninguna persona en Marte; mi reacción fue muy madura; empecé a correr detrás de él como intentando cogerlo mientras decía clara y atronadoramente: -Jejejejejejeje. Obviamente el minicoco intentaba huír de mí asustado, por lo que corrió hasta encontrarse con su mamá; cuando me di cuenta, el coco me había conducido hasta el interior de un parque infantil, llamado:``Parque infantil´´, lo descubrí cuando vi a todas las crías de cocos jugando y a sus madres, padres o abuelos que disfrutaban de un agradable paseo sin pensar en que algo pudiera aparecer de un momento a otro y les fastidiara sus planes. Obviamente ocurrió algo en el parque para que toda la armonía que se podía ver y toda la paz que se respiraba en el ambiente se vieran alterados fuertemente, YO, que estaba tan feliz de ver un país habitado únicamente por cocos que no pude controlarme y me puse a abrazar, violar, besar, pedir matrimonio y fumar a todos los cocos con los que me encontraba; y con los que no, también (para que luego nadie diga que yo discrimino). Al terminar el acto sexual con el último de los Cocos a los que violé, apareció el alcalde del pueblecito en el que estaba, ya le conocía porque fue de los primeros con los que me casé y curiosamente fue él mismo el que dirigió la ceremonia; lo que me lleva a la conclusión de que me he casado con un cura. El problema es que venía muy cabreado porque no le había llamado desde que hicimos el acto sexual... ; la verdá era que se me había olvidado; pero tal era su cabreo que me reunió a solas en su despacho; invitación que sin duda acepté. Una vez dentro me dijo que sabía quien era y por qué había venido y que él era el único propietario de la Superbarbie de las maravillas ultratransformable en el Chikichiki, además me dijo que en Marte tenían una cultura y una profecía de las cuales yo no tenía que saber nada; me dijo que lo mejor para mí era abandonar ese pueblo ya que allí no vivía Zicoco, mi Zicoco pobrecito llevaba años sin verle y él no se había llevado nada de ropa de abrigo; espera, por primera vez en mi vida pensé y ello me llevó a caer en la conclusión de que había dicho ``Zicoco´´, entonces es verdad que sabe a por qué he venido, por lo que todo lo demás es verdad... Eso quiere decir que ciertamente él es el único dueño, amo y señor de la Superbarbie de las maravillas ultratransformable en el Chikichiki. Pero su mamá no me dejó jugar con ella porque teníamos prisa, joooooo. Pero antes de irnos me enseñó la cara más patética, por lo tanto la más española, de la Superbarbie... era la imagen de la Barbie vestida de princesa y con el tupé chikilikuatrense. Al instante salimos hacia la frontera del pueblo, allí estaba reunido todo el pueblo, todos los allí presentes estaban muy tristes por algo, mi partida hacia mi destino, aunque todavía no sabía ni por qué ni a dónde me iba... El alcalde, sin preliminares ni nada, se me acercó insinuantemente y me dijo que debía irme, que era tarde, que qué bueno estoy JODER, que tenía mucho que aprender pero que ya llegaría el momento de hacerlo y, dándome un papelito doblado, me dijo que lo abriera cuando estuviera lejos del pueblo. Me indicó una ruta que debía seguir para llegar a una ciudad importante en Marte, me abrazó durante hora y media, lloró toda la leche de su interior, y me deseó suerte. A él no le gustaban las despedidas así que sin más me dijo: - Siempre es un placer despedirse de ti-. Su mujer me dió una bolsa con cinco bocatas y entonces supe que era hora de irme (lo supe porque ya llevaba días despidiéndome de esa pobre gente) así que decidí partir, fue en este momento cuando todo el pueblo empezó a llorar. Pero no soy un insensible, cuando di dos pasos hacia adelante me alegró saber que los llantos del pueblo se habían convertido en gritos de felicidad y del ruido típico de las fiestas, aunque no sabía que celebraban, solo entendí a un ciudadano gritar:- Por fin se ha ido el jodíofetomalformao ese de los wewos... Cuando estuve lo suficientemente lejos del pueblo, abrí el papel del alcalde, en su interior estaba escrito el número 8, nada más, y encima a lápiz, podía habérselo currado un poco más el tío este, pero no.
A los 30 segundos de viaje creí que me moría, tenía hambre, sed y había ensuciado el pañal; así que decidí comerme uno de los 5 bocatas que previamente había consumido por circunstancias que no vienen al caso, pero los bocatas tienen la fea costumbre de que, una vez que te los has comido, se terminan y no puedes volver a consumirlos (por lo menos los de Marte sí). Creí que iba a morir cuando, de repente vi un río; marrón pero al fin y al cabo era un río; en él había un pato con pelo y tentáculos que hablaba, por lo que deduje que el agua era potable y no me haría daño; el caso es que de la sed que tenía casi dejo sin ``agua´´ al río; el caso es que el río tenía un regusto a mierda, unos peces que parecían mojones y un par de carteles en los que ponía, en el primero: ``Ten cuidado Álvaro que eso no es agua, es un desagüe al aire libre que lleva toda la mierda de las alcantarillas de una gran civi-´´. Y en el segundo ponía:- ``lización´´. Lleno de energía y de mierda, otra vez, continué mi ruta hacia un destino; fueron tres largos días de navegación sobre tierra firme y costó la vida de tres hombres; pero mereció la pena ya que, por fin, divisé la ciudad prometida. CACÁCITY, ¡qué gran nombre!, y no solo eso, ¡qué gran peste!, era algo repugnantemente admirable y precioso, aunque solo había un gran problema, allí no vivían cocos, sino que vivían cacas; por fin un lugar donde me sentía realmente integrado; cacas de todo tipo, diarreas, pochas, con moquillos, de las que al salir te rompen un vaso sanguíneo... allí no había racismo alguno. Me acogieron como a uno más, pero al poco rato llegaron a odiarme, esto se debió a que en dos minutos acabé con todos los víveres que habían estado reservando desde hacía meses para el congelante sábado de Marte. Se enfadaron y quisieron echarme a patadas en el culo, pero no podían patear el orificio del que todos habían nacido y de donde saldrán más, así que me echaron sin más, ¡Qué mierda de país! Tan pronto son amigos tuyos como que te quieren, lo malo es que te quieren ver lejos; además decían que yo apestaba y me hicieron comer un limón para que les diera habitantes. Justo cuando iba a salir de la frontera empujado por un inmenso grupo de mierda, apareció el choff-choff, que yo no sabía que era, pero fue aparecer él y todos corrieron huyendo a su casa; mientras corrían gritaban todos los males que el choff-choff había hecho; no se como sacaron tiempo, aliento ni dinero pero gritaron todas todas; por lo que pude oír el choff-choff era una especie de water-inspector de hacienda corrupto que de vez en cuando se pasaba por el pueblo de mierda para buscar pegas, criticarlo y sacarse una pasta por los sobornos que le tenían que dar los habitantes. ¿Pero que pegas va a encontrar en un pueblo de mierda? Todo es hermoso, es físicamente imposible encontrar algo malo ahí, pero el cabrón era un profesional y si que encontraba; papel higiénico en las calles tirao, farolas derretidas y goteando algo amarillo, una casa de piedras del riñón de alguien; todo ilegal. Una mierda-madre me pidió por favor que me enfrentara a él, que lo hiciera por los asquerosos-niños-de-caca, ¿cómo negarme con esos argumentos?, entonces no tenía elección tenía que salvar esta horrible cultura que todo el mundo odiaba y odiará porque me odian y me quieren ver muerto. Me agarré al paquete del de al lado, me subí las mangas del pantalón, me acerqué al water y le dije con mi voz más varonil posible: - Hola... La reacción de éste fue un claro:- Sé a por que has venido, tú eres el tío de la profecía... Ahora tienes que ganarme así que, sin más preámbulos, EN GARDE! (¿qué profecía?). Pero ya estaba armado y cuando me quise dar cuenta me vi envuelto en la batalla más violenta y sangrienta de la historia, a su lado la 2ª guerra mundial fueron unas vacaciones para los judíos... Pero el estado de Texas me obliga a contar la historia desde una alternativa para la tercera edad... [Allí estábamos choff-choff y yo, en el comedor de la residencia, que teníamos ese día un filete para comer. Como siempre, él me retó para ver quien comía antes el suyo, y yo acepté porque desde el otro lado del comedor me estaba viendo Ambrosia, lo suyo si son barices y lo demás son tonterías, y no solo eso, corrían rumores de que precisamente ese día, la susodicha Ambrosia no llevaba nada puesto debajo de la rebeca salvo el pañal.... La competición empezó, al principio yo iba ganando porque con el parkinson, a choff-choff le era imposible acertar a cortar el filete; pero el muy desgraciado hizo trampas y le pidió a la enfermera que se lo cortara; fue entonces cuando me di cuenta de que el tiempo apremiaba, sin más preámbulos me puse a comer mi filete; pero, de repente, mi dentadura postiza se despegó de mis paladares y salió disparada sin rumbo alguno, la mala suerte tuve de que fue a parar a la calva de mi rival y los dientes se le clavaron en la mollera. Cabreado por su reciente peñazo inoportuno se levantó violentamente tirando la mesa y los filetes de ambos mientras se oía a gran volumen como le cascaba la cadera; pero esa lesión no le detuvo ya que tenía una cadera, el muy zángano, de metal por haber combatido en eso a lo que llaman ``El Vietnam´´. Le supliqué su perdón y clemencia pero el muy ... ya estaba dispuesto para lucha; Ambrosia me miraba y pedía a saltitos llenos de emoción que hubiera bronca; si Ambrosia querida quería bronca, pos tendremos bronca. Me subí bien el pantalón hasta los sobacos y me apreté el cinturón y así evitar desgracias como que se me viera un trocito de espalda debido a que el pantalón se me haya caído dos centímetros él, emmmm, ¿cómo se dice?, el este..., ah si, la mantequilla del butanero que cada vez es más verde el cabrón. Bueno, iré al grano; al poco tiempo, toda la residencia había creado un círculo en cuyo centro nos disputábamos choff-choff y yo, fue él el malenjendrao que comenzó el ataque que, debido a su parkinson, tenía un peligro... con el puño me dió en cinco puntos distintos de la cara en poco menos de un segundo, y él no lo hizo aposta; continuó él con otro golpe que tampoco pude esquivar y que me dió en otros cinco puntos de la cara, sinceramente, nunca pensé que tuviera tantos puntos distintos en la cara, me estaba encontrando zonas nuevas en mi anteriormente desconocidas; al tercer golpe que me mandó el malengendrao este ya descubrí la manera de evitar sus golpes, el truco estaba en ponerme en el lugar donde apuntaba ya que su temblequeo le permitía acceder a cualquier lugar menos al que pretende. Al evitarle me abalancé sobre él para golpearle pero el parkinson no solo le afectaba a las manos y me evitó por casualidad, sin embargo eso no fue todo, cuando retiraba mi mano para acercarla a mí y volver a atacarle, le aticé un fuerte golpe con el pellejo del brazo que colgaba y se meneaba por todos lados. En cuanto a heridas y hernias jodidas ya estábamos más o menos empatados, aunque con lo de las hernias ya llevábamos más de 10 años empatados...;fue entonces cuando me dijo:-Vas a morir pagando por lo que me has hecho. Y yo le respondí:- ¿Qué, no te oigo? Y mi respuesta pareció cabrearle, o por lo menos se había olvidado de lo que me había dicho, y esto lo sé porque se acercó rápidamente hacia mí, aunque este hecho duró más bien poco porque a mitad de camino se cayó estrepitosamente p´al suelo, pero el individuo-zagal se levantó todo lo rápido que pudo; y mientras lo hizo me dio tiempo a ganar al póquer quiquiti veces a cada residente lo que supuso mi enriquecimiento y mi soberanía sobre toda la residencia pero debido a una mala inversión en ``ustedpiqueaquísinmiedoysinleerelformulario.com´´ volví a ser pobre y me sobró tiempo a fumarme cinco cigarros y ver el final de mi telenovelo donde Frijolito decidió casarse con María Eugenio que hasta entonces no sabía quién era el hombre y quién la mujer; y todavía tuvimos que ayudarle porque le quedaba medio camino. Una vez de pies continuó con su violenta entrada o placaje que le costó la rotura de uno de sus hombros, curiosamente se rompió el hombro con el que no me había placado, pero no consiguió derribarme a mí, pero si a mi estómago que no sé que ruido hizo pero no era muy bonito que digamos, así que le agarré del pelo, está bien dicho eso de EL PELO porque no tiene más, y le aparté y tan rápido como el reuma me permitió, fui yo el que se lanzó encima suyo y el que le derribó; pero justo cuando estábamos chocándonos uno de sus tirantes se soltó y me dió en mi mucha frente ocasionándome heridas leves pero intensos y PENEtrantes dolores; no os digo más, que ese ataque fue tan bestial que se me salió disparada una verruga. Con esto di por terminada mi disPUTA con ese individuo y por iniciada mi nueva, maravillosa, hermosa y, sobre todo, brevísima vida con Ambrosia. (Falta escena).]. Victorioso me gané el respeto de los conciudadanos de mierda; me declararon solemne mojón oficial y caca de la sociedad oficial de porque sí; y me invitaron orgullosos y muy amablemente a salir de la ciudad, pero creo que si hubiera estado dos segundos más allí hubiese salido con mucha menos salud. Antes de irme un mojoniño pequeño, todo lo tenía pequeño, se me acercó y me dió un trocito papel doblado mientras me decía:- Flash es mucho más rápido que Súper-Man. Este está tonto, no tiene ni idea del asunto, me hubiera quedado discutiendo con él pero no merecía la pena, sólo era un pequeño niño inocente que no sabía lo que decía y yo debía irme urgentemente a un lugar desconocido sin motivo aparente. Así que decidí perdonarle si me hacía un favorcete; simplemente tenía que servirme y conceder todos mis deseos absurdos, pero ojo, que se lo dejé hacer, y gratuitamente; para que luego digan que no tengo corazón.
Así que allí estábamos, un sin-nadie en un planeta deshabitado por la raza humana y una mierda de niño recientemente traumatizado, vagando solos, sin destino; fue entonces cuando realicé mi primera orden al chaval, (aunque sea una mierda, a este individuo se le puede denominar chaval ya que, chaval viene de chabo y todos sabemos que, al fin y al cabo, este cosa y lo chabo no son tan distintos) y le pedí que se metiera en mi pantalón y me sirviera para marcar paquete ya que de fondo veía a dos buenas cocos paseando felizmente; en realidad lo hice con dos finalidades; la finalidad de ligarme a las cocos (que no sucedió como yo lo tenía previsto ya que me olvidé de que los cocos son una noble raza superiores a la humana y dignas de todo respeto y consideración por nuestra parte, porque nos superan en inteligencia y otras características que ahora no vienen al caso, y debido a su gran inteligencia se desintegraron al verme cerca sin dejar rastro alguno de su presencia ni de su inocencia) y la finalidad de leer el contenido de la mierda de papel higiénico que mi actual paquete me había entregado previamente en privado; la verdad no me sorprendió lo que había puesto dentro, ponía un 0 y nada más, no me sorprendió porque dije que en una mierda de papel sólo puede venir una caca de información; con esto ya llevaba un 8 y un 0 que aparentemente no significan nada, pero que para mí significa que es la información incompleta de un mensaje de cuya existencia desconozco y que carece de sentido; lo cual me deja igual que antes, húmedo. A lo lejos divisé tierra, lo cual me extrañó porque no había agua en este planeta, (buena conclusión ¿eh?) pero no era una tierra cualquiera, si no que era una tierra multicolor de la que salía un humo como grisáceo y en abundancia; pensé que la hermosa ciudad colorida se estaba quemando por lo que corrí hacia ella y ponerme a salvo de la catástrofe. Mientras corría me di cuenta de corría con menos velocidad que veces anteriores; este hecho se debía en parte a que no estaba corriendo; pero esa razón no era suficiente para mí y decidí continuar caminando con la esperanza de que la solución al problema se me presentara sola; y tuve la jodida suerte de que así fue, esto solo le ocurriría a una persona en toda la existencia de la vida, y me a sucedido a mí, A MÍ; y como era una ocasión única que solo podría disfrutar un privilegiado como yo, pues, naturalmente lo que hice fue desperdiciarla; el problema era que notaba más peso que de costumbre en mí (estoy hablando desde mi estancia en Marte porque en la Tierra mi peso es casi equivalente al de un hueso, por no decir que es menor) y después de mucho pensar me acordé de que esto se debía a que llevaba desde hará meses que salí del pueblo de mierda con el chaval-caca en mi pantalón marcando paquete (como admiro a ese chaval, no creo que ningún otro individuo hubiera aguantado el tiempo suficiente para que se pudiera medir con un reloj); así que una vez haber descubierto el problema me quedé más tranquilo y continué mi marcha. Poco después del incidente paquetal pude contemplar que el nombre de la ciudad a la que acababa de llegar era: ``COCALÍANOLAND; -¿COCALIANOLAND, TÍO? -SÍ, ¿POR?¿PASA ALGO? -NO, NADA TRON, PERO QUE SEPAS QUE TIENES QUE TENERTE UN PEDO ENORME ENCIMA PARA PONER ESE NOMBRE A UNA CIUDAD -¡PERO SI LO VOTAMOS EN LA ASAMBLEA NACIONAL SUPERSECRETA DEL 6 DE SEPTIEMBRE EN LA QUE GANÓ ESTE NOMBRE POR UNANIMIDAD Y PORQUE NO SE PROPUSO NINGÚN OTRO -¿QUÉ HAS DICHO? ESQUE NO TE ESTABA ESCUCHANDO -PUES TE JODES Y LO LEES EN EL CARTEL CUANDO ESTÉ PUESTO, Y SI NO HABERME ESCUCHADO -TÍO, ¿SABES LO QUE ESTA SITUACIÓN SIGNIFICA? -NO, ¿QUÉ? -QUE ESTA MIERDA ES BUENA QUE TE CAGAS, TÍO -EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH, PUES TIENES RAZÓN -JEJEJEJEJEJEJEEJ, (ONOMATOPEYA DE MÚLTIPLES TOSIDOS) JEJEJE -JA´´. Llegué al seno de la ciudad, pero no tenía pezón, ninguna lo tiene; y divisé a un enorme grupo de bolas blancas, (que luego descubrí que eso eran los habitantes de la ciudad y que se hacían llamar Cocas o, para los muy amigos, Felación) estas Cocas estaban alegremente reunidos para fumarse a los frutos de su ``plantación secreta´´ y ver si, entre todos, eran capaces de fumarse la Biblia entera; eso explicaba que la humareda que vi que salía de la ciudad no era de un incendio si no que era de los inmensos porros que tenía cada una de estas Cocas. ¡Qué poca vergüenza! profanar un texto sagrado de una forma tan violenta sólo porque la Biblia esté escrita en papel de tabaco, aunque precisamente no era tabaco lo que fumaban, casi me dan ganas de vomitar al ver como se burlaban de tal forma de la Biblia y de la religión en general (sin olvidarnos de Jesucristo que, quien se fuma a Jesucristo se fuma al PTP; y ese es precisamente una de las cosas que siempre nos están diciendo que hagamos) y no había ningún clérigo, Papa o cualquier otro tipo de amargado por no haber tenido en más de medio siglo de vida ningún tipo de relación sexual; o por lo menos no pueden presumir de tal con sus amigos; para defender aquellos textos sin sentido; así que me vi obligado a intervenir yo; no podía quedarme ahí de pies sin decir nada, así que me acerqué a uno de ellos (deduje que era el líder porque tenía reservado para él solito todo el antiguo testamento) y le dije: -Oye tron, échate para allá y déjame sitio, que yo también quiero fumarme al PTP. Se escojonó de risa y eso produjo que me cabreara; así que le reñí y le pregunté que si se reía de lo que había dicho; entonces me respondió: -No, no me río por lo que has dicho, es más si quieres unirte y apoyar al PTP a nuestra manera serás mejor que bien recibido; salvo por Joe, ese menda de allí, que es un cabrón y no pasa de su mierda ni aunque le cueste la vida; yo por lo que me reía es porque, tío, tu paquete me ha hablado... Y no era efecto de la droga, que va, en realidad mi paquete le había hablado pidiéndole ayuda, esta situación se debía a que todavía tenía al chaval-caca en mi pantalón marcando paquete; decidí después de mucho meditar y mucho fumar que lo mejor era hacerle un favor al chaval y sacarlo de ahí, aunque solo fuera sacarlo un poco para que le diera el aire y luego volver a meterlo. Pero cuando lo saqué llamé la atención de todos los Cocas allí presentes que tenían el mono, no sé por qué si acababan de arrasar con la Biblia entera haría menos de un minuto, y querían nueva mierda para fumar; se la ofrecí como muestra de mi amistad hacia esa raza feliz que acababa de conocer y que por esa situación ya eran dignos de toda mi confianza hacia ellos. Toda la semana la pasamos allí sin ningún preámbulo, hasta que vino un nuevo Coca que se quería unir al grupo, éste estaba muy intrigado sobre que tipo de plantación era esa de la que sacaban la materia necesaria para abastecer su mono y saciar su sed de sangre y sobre cómo me llamaba y si estaba disponible; ningún Coca anterior se había interesado anteriormente en esas cosas desde mi presencia en esa ciudad, por lo que ese individuo en sí me pareció sospechoso. El Coca líder, que estaba a mi lado, fue el que informó al recién llegado y le dijo que esa ``plantación secreta´´ suya era la plantación de María más grande que existía en Marte, que su mierda era la mejor y que estaba demostrado científicamente que aunque todos los habitantes del país estuvieran continuamente consumiendo esa droga, ésta nunca se acabaría y todavía sobraría para venderla; quién quisiera ser científico para demostrar eso. Entonces el recién llegado sacó su móvil y, al poco rato después nos vimos rodeados de policías; eso confirmaba mis sospechas ante el recién llegado, éste era un policía que había venido para tendernos una trampa y multarnos; fue entonces cuando le miramos bien y le vimos uniformado como agente del FBI, una placa de policía enorme y un cartel en la espalda que decía: ``EXACTO, SOY UN POLICÍA EN ACTO DE SERVICIO´´. Los policías les multaron con una deuda de un millón y medio de dólares (no sé por qué dólares si allí se emplea el ducado como moneda oficial) por posesión ilegal de drogas y contrabando masivo de éstas. Al irse los policías los Cocas me comentaron su situación; ellos distribuían la droga por todo el mundo, como la policía de la tierra no conoce a los Cocas, no les pueden detener y nunca buscarían plantaciones de María en Marte; el problema residía en que la guardia de Cocalíanoland les confiscaban la mercancía y les multaba de vez en cuando, lo que no permitía a los humildes contrabandistas Cocas a enriquecerse. No me enteré de nada, así que utilicé mi mente perversa para imaginarme a todos los allí presentes en pelotas; pero si hubiera escuchado seguramente les habría llamado gilipollas a todos por tener en su ciudad una agencia de policía antidrogas cuando toda la ciudad está hecha de droga. Cuando me repitieron por decimoquinta vez la situación, comprendí que tenían un problema económico y no de erpes como imaginaba al principio, lo que me hizo llegar a la conclusión de que esa civilización es violable. Como buen amigo que soy, guiño guiño, decidí ayudarles de manera voluntaria (aunque en realidad había un tío apuntándome con una pistola en mi espalda para que les ayudara; pero lo peor de todo es que ese tío que me apuntaba con la pistola era yo) y les dije: -Los habitantes de la Tierra son muy tontos en su mayoría, para poder conseguir hacerles gastar más dinero y que lo inviertan en vosotros sólo necesitáis conocer una serie de truquitos para ahorrar, por ejemplo: vendéis las jeringuillas ya utilizadas por un cliente anterior en vez de tirarlas aunque si, se pueden contagiar el sida entre ellos, pero como el sida es una enfermedad que te cuesta la vida con el paso del tiempo, lo que debéis hacer es sugerirle a vuestros clientes que disfruten de la vida y tengan cuantas más relaciones sexuales mejor, así cuando vuestros clientes estén moribundos podrán mandar a sus hijos a que os compren sus dosis de drogas y no perdéis a esos clientes; además entre todos los hijos que tengan los clientes malos va a ser que ninguno siga los pasos de sus padres y no se droguen ellos.- La idea pareció entusiasmar a los Cocas y llegaron a ponerla en vigor; al cabo de dos meses, mis consejos habían dado sus frutos sin que nadie los plantara y los ciudadanos de la ciudad consiguieron pagar su deuda y llegaron hasta a ganar más. Todos orgullosísimos de mí, me alabaron y me agradecieron mucho la ayuda que les había aportado; por lo que decidieron recompensarme con la mayor de las recompensas que son capaces de dar a alguien, me echaron del país. Todos se reunieron y llegaron al acuerdo de que nadie es más rápido que flash y de que debía abandonar la ciudad y seguir con mi destino profético. así que amablemente los matones de la ciudad se acercaron a mí para que, con unos intensísimos golpecitos amistosos o eufóricos azotes en mis posaderas realizados por sus potentes piernas (las tres piernas) terminara cruzando la frontera que me separaba de ese maravilloso lugar y del duro desierto Martutano. Me dieron otro papel doblado y con una sonrisa en la boca me dijeron que no volviera nunca. Sin más remedio que el de vagar solitario por el desierto sufriendo los estragos de la edad, el cansancio, la fatiga y que uno va ya pa viejo y cargando con el peso de tres papeles los cuales sendos contenían un código; por lo que el peso no es solo el de los papeles, también hay que tener en cuenta que los códigos están hechos de tinta y la tinta, quieras o no, pesa. Cuando ya no podía aguantar más la intriga sobre cual era el último código que me han dado; me fumé tranquilamente un cigarrillo y me dispuse a descansar algo así como una semana mientras me tomaba una taza de té y leía el New York Times; y fue sólo cuando ya me había olvidado del código cuando me acordé de que no lo había leído; esta vez el código estaba escrito con una caligrafía y un estilo literario y cortés, deduje que eso se debía a que quien lo escribió estaba en pleno subidón de cocaína cuando lo hizo, el código era totalmente comprensible y deducible, pero para asegurarme le pedí a una piedra que me diera su opinión sobre si era un 0 o un camión (diréis que las rocas no hablan, pero en este caso insistí día y noche sin darme por vencido en ninguna situación; tampoco paré de darle la tabarra a la roca cuando ésta ya me había respondido; y finalmente conseguí que ésta se desintegrara en la tierra únicamente para no oírme más) y la respuesta de la roca fue que ese signo matemático estaba considerado con el nombre de ```Cero´´ y que había que ser muy tonto o muy sexy para confundirlo con un camión ya que ni se asemejan entre sí. El código quedó entonces en 800.... Esto ya me aclaraba más las cosas, un 8 y un 0 pueden ser mil cosas, pero un 8, un 0 y un 0 sólo podrían ser mil cosas; pero me queda el consuelo de saber que de esas mil cosas, únicamente novecientas noventa y nueve no me sirven para nada.

Agotado tras haber recorrido 100 desiertos calurosos desde que salí de la ciudad de los Cocas, desiertos de los que brotaba lava hirviendo del suelo y tras haber sufrido las horribles quemaduras en la piel debido al espantoso Sol y a las altas temperaturas, y haberme destrozado los pies por el contacto directo que tenía con la lava, llevaba días sin probar trago de nada líquido y mi nutrición se basaba en simples abundantes cantidades de merendolas tamaño familiar americana, o sea para familias obesas, que alguien había dejado olvidado durante su paso por esas inhóspitas tierras; a parte de eso sufría unos espejismos continuos en los que veía una villa a dos palmos de mi cara; agotado como ya he dicho, decidí parar a sentarme y pensarme si debía caer en la cuenta de que había estado sufriendo inútilmente ya que he estado dando vueltas continuamente y recorriendo múltiples veces el mismo desierto, después de mucho pensar decidí sí caer en la cuenta de la situación y para solucionar el sufrimiento sin motivo que he pasado volví mis pasos atrás recorriendo 99 veces el desierto para volver al lugar de inicio de mi partida y desde allí fui derechito a la villa cercana que otra vez había visto como espejismo durante mi vuelta al punto de origen. Una vez haber vuelto a la meta de salida descubrí que había un simpático marciano que regalaba vehículos, me acerqué a él y lo más violentamente amable que pude ser le pedí con muy buenos modales y puñetazos en partes no muy agradables (puñetazos en los espacios que hay entre los brazos y el tronco) que me dijera la razón por la que no me había ofrecido un vehículo para atravesar el desierto hace años cuando pasé por allí, y el muy simpático del marciano me dijo que había pasado por allí en múltiples ocasiones y que todas las veces me había ofrecido el mejor coche todo terreno que tenía pero que en ninguna ocasión le había hecho caso; pero al decir mas de media palabra, me cansé de escuchar y me fui hasta la villa. En el cartel de la frontera ponía que ese lugar era conocido como ``¡Lha biya de Lôs qüices?´´ por lo que deduje que los habitantes son denominados Qüices. Parecía un lugar decente, confortable y con buen ambiente; o por lo menos la parte de las afueras en las que no había ni un alma, de hecho no había restos de civilización alguna, por lo que me vi obligado a vagar por un desierto amurallado, mientras caminaba percibí el inconfundible olor a mierda y me dije: - Si hay mierda, hay civilización alguna porque la mierda no es materia y al no ser materia, no se crea ni se destruye. Por lo que vagué guiándome por el olor tan horrible y regurgitante como es el de la mierda buscando alguien con quien hablar, aunque fuera un Caca. Pero en vez de encontrar una ciudad maravillosa llena de edificios, plazas, monumentos y culturas nuevas para mi conocimiento, lo que encontré fue el centro de una ciudad nueva para mí. Deduje que debía ser el centro de ¡Lha biya de Lôs qüices?, a diferencia de las demás civilizaciones que conocí antes, los habitantes de ésta no se preocupaban lo más mínimo en diseñar y bien organizar su única ciudad. Durante mi paseo por la villa vi que los edificios estaban construidos de manera apelotonada, las construcciones no seguían ningún orden, de hecho, cada edificio estaba puesto según caía; había edificios tan juntos que las puertas de los portales de éstos no podían abrirse ya que se chocaban entre sí, y los qüices se veían obligados a salir saltando por su ventana, aunque no había peligro alguno ya que aquí los habitantes tiraban la basura por la ventana y habían formado una colchoneta de residuos, de aquí el olor a mierda que percibí a hectáreas de este lugar; a otros edificios les faltaba el tejado o una pared, vi uno que le faltaba hasta el suelo y la basura acumulada se colaba por debajo de este edificio lo que hacía que se resbalara y el edificio se cambiara continuamente de lugar; también había una estatua caída por la que nadie se había preocupado en levantar y sencillamente habían construido sobre ella; y las únicas tiendas existentes en este lugar eran putis en los que nadie trabajaba y puestos de comida basura. Llegué a la conclusión de que este lugar estaba habitado por tontos cuando vi una iglesia en la que se adoraba a Ronald Mcdonald´s. Minutos después mis conclusiones se confirmaron cuando vi por primera vez a un habitante del lugar, al principio me pareció simpático y divertido, incluso hasta atractivo, pero habló y todo eso se fastidió; hablaba en una lengua un tanto extraña que resultó ser el español, pero había sido transformado y reducido a un simple lenguaje basado en monosílabos, gruñidos, eructos y ruidos del sobaco seguido de múltiples risas; hablando descubrí que los habitantes de esa zona no eran conocidos como qüices si no que eran conocidos como Kikes, solo que nadie era lo suficientemente listo para saber escribirlo, y me llevó hasta la plaza de la villa para que conociera al alcalde que al parecer me estaba esperando, que si quitamos el echo de que era de cartón y de que solo habían pintado la mitad de una cara y de que solo entraba media persona y de que nada mas en la entrada hay una mierda y no puedes entrar sin pisarla numerosas veces y de que ahí no hay ventilación y huele a la mierda y el echo de que el alcalde, que vive dentro, nunca baja las persianas y no suele atarse el albornoz mientras se pasea por su casa, si quitamos esas pegas podría considerarse una mierda de plaza de mierda y caca inútil y asquerosamente esfínter. Por el camino vi a otros cuantos Kikes que estaban jugando al cucú tras tras y alguno se perdía, otros se agrupaban formando un círculo y entre todos intentaban contar los dedos que tenía uno de ellos en las manos, otro jugaba al ajedrez contra un árbol el cual iba ganando incluso dejando tres turnos seguidos al kike, otro kike quería suicidarse porque el pantalón le quedaba grande; pero no lo hizo porque no acertaba a cortarse las venas ya que no sabía cuál era el brazo y cual el colchón... Lo que si que vi fue que todos eran iguales completamente y, sobre todo, eran obesos así que le pregunté al Kike que me guiaba que se llamaba ``Cinco´´; este nombre tan patético se debía a que los kikes no tienen mucha memoria y les cuesta memorizar las cosas así que utilizan nombres cortos de otras cosas básicas para poder recordarse entre ellos; le pregunté que por qué estaban tan gordos todos y me dijo que eso se debía a su gran dieta de Mcdonald´s y me contó que el Mcdonald´s llegó un día a Marte en busca de algo parecido a carne que pudiera vender en sus hamburgueserías y así ahorrarse el matar a niños de otras razas distintas a la suya porque en esos tiempos de esclavitud y corrupción discriminativa ya empezaba a notarse mucho el alto número de asesinatos que cometía para hacer a un niñito norteamericano fuera unos quintales más obesos, y no podía permitirse sospechas de ningún tipo; Mcdonald´s llegó en una nave espacial de los Cocas cuando estos volvían a su planeta a por más droga y, una vez haber llegado a este planeta, los Cocas le perdonaron la vida porque tenía muchos colorines, entonces los Cocas y Mcdonald´s hicieron un trato que consistía en que si ellos, los Cocas, traían cada mes una nave llena del ingrediente que andaba buscando Mcdonald´s a la Tierra éste no volvería nunca a Marte; al firmar el trato, Mcdonald´s, pasó por Cacácity y si apoderó de los ingredientes gratuitos que existían en las alcantarillas de esta ciudad (vamos que se apoderó de la mierda de las Cacas) y luego dió un rodeo hasta la humilde villa de los Kikes, que antes era una civilización muy honrada y muy superdotada en todos los sentidos, y allí engañó a los Kikes para abrir una nueva cadena de sus ``Restaurantes´´ y así hacer que probaran sus nuevas hamburguesas antes de llevar la nueva receta a la Tierra, los efectos secundarios que hubo en su nuevo producto fueron la obesidad y el aumento de la estupidez per cápita, así que Mcdonald´s no vio peligro alguno y llevó su producto a la Tierra donde actualmente se vive en la cumbre de esos efectos secundarios y desde entonces no ha vuelto por Marte; lo malo es que los efectos actuaron muy rápidamente a los Kikes y no pudieron contraatacar al problema y que actualmente se ven condenados a un infierno de vida en el que viven acomplejados de las demás civilizaciones y siendo el hazmerreír de todo el planeta; y Cinco me dijo que por ello le deben la vida a ese tal Mcdonald´s y como muestra de su agradecimiento han creado una religión en su honor que tiene más poder incluso que la de Star Wars. Patético. También me di cuenta de que en toda la villa no había ninguna chica, así que también le pregunté a Cinco sobre el asunto; su respuesta fue que las habían expulsado de la villa debido a que ellas no comían hamburguesas del Mcdonald´s y, por lo tanto eran las más inteligentes, pero no las expulsaron por su mayor inteligencia si no que fue por que las consideraron herejes o ``no seguidoras de Mcdonald´s y sus obras´´ por lo que las quemaban pensando que las dominaba el diablo de la comida sana o las abandonaban a su suerte y, para asegurarse que no volvían, crearon la muralla que protege a esta ciudad dejándola a medias porque ya no saben cómo se coloca un ladrillo encima de otro sin que éstos se rompan y porque habían agotado ya toda la economía de la villa. Hay que ser tonto para abandonar a todas las chicas. Le pregunté a Cinco que cómo se reproducían si no había ninguna chica, pero no sabía de que le hablaba y me habló sobre que los retretes comen caca y se escojonó durante casi todo el resto del viaje. Poco antes de llegar le pregunté sobre qué cosas le gustaban hacer y cuales eran los pasatiempos preferidos en ese lugar; su respuesta fue:- Aquí sólo nos gustan Dos, como mi primo JEJE, cosas que son el dinero y el sexo (Respuesta adaptada al castellano del idioma de monosílabos y ruidos del sobaco típico de la región). Su respuesta tenía lógica porque en ese lugar no había ni chicas ni economía y se perseguía hasta dar muerte por garrotazos a los homosexuales. Pero, obviamente, sus pasatiempos favoritos era el ver la televisión; no me sorprendí entonces, ni me sorprenderé ahora, cuando me dijo los programas de mayor audiencia: 1-Gran Hermano, 2-Gran Hermano VIP, 3- La selva de los famosos (solo que los hechos en vez de suceder en una selva, sucedían en el interior de una casa) y por último me dijo que la película más vista por los kikes era una que se llamaba CULO y eran dos horas en las que una cámara enfocaba a un culo que se tiraba pedos, obviamente la película era de humor. Una vez llegamos me deshice de Cinco, que ya suponía una carga para mí, preguntándole por el gerundio del verbo agasajar, que como no es un monosílabo se quedó pensándolo. El alcalde, llamado Alcalde, me estaba esperando; Alcalde era el kike más inteligente que había, aunque aún así era demasiado tonto ya que siendo la única autoridad de toda la raza kike éste solo se nombró alcalde pudiendo ser rey o reina o Dios, y me recibió con una gran sonrisa que se había grapado para no bajarla nunca, nada más entré éste me saludó lo más cortésmente que pudo diciéndome:- Popóla, JEJE, he juntado popó con hola, JEJE, me merezco un Nóbel-.Pero lo peor de todo fue que le dieron el Nóbel, el Nóbel a la química. Después me llevó a su despacho donde había un plano expuesto en la pared, en él se podía un monigotito con cuatro pelos relativamente largos que representaba a una mamá y otro monigotito más pequeño que representaba a su hijo pequeño, era muy educativo y tenía muchos colores, lo cual era bueno porque enseñaba a la vez que entretenía al Alcalde, de ello se debía la superinteligencia del alcalde que llegaba a decir más de siete palabras seguidas sin dormirse después. Intrigado desde que llegué le pregunté al alcalde el por qué de que las murallas de la ciudad cubrieran años de viaje en desiertos y luego todas las viviendas de la villa se situaran en el centro del terreno amurallado y de forma tan apelotonada; la respuesta que me dio fue que en un principio la ciudad estaba bien extendida por todo el terreno amurallado pero que un feliz día un kike paseaba por el centro cuando le pareció ver una gominola en el suelo, éste individuo se lo comentó a otro kike y éste extendió la noticia a toda la villa, por lo que el resto de habitantes quiso comprobar si el rumor de que había una gominola tirada en el centro de la ciudad era un rumor cierto o era mentira, para comprobarlo los kikes cogieron sus casas y las instalaron en el centro de la ciudad y así poder tener vistas a la gominola desde su casa, una vez nos instalamos todos llegó un kike despistado y pisó la gominola haciendo que ésta desapareciera del lugar en el que estaba antes porque se le había pegado en la zapatilla, todos fuimos testigos de que él tenía la gominola pegada en la zapatilla pero ninguno de nosotros la encontró jamás, ordené a todos los varones de la villa que buscaran en todos lados aquella gominola desaparecida, hasta que uno de nosotros tuvo una brillante idea para encontrarla, su idea se basaba en que la gominola se había vuelto invisible y la única manera de hacer que volviera a ser visible era tirar toda la basura y mierda posible al suelo provocando una peste inhumana, con el paso del tiempo el tufo seguirá creciendo y la gominola llegará un día que no soporte el olor por lo que, en vez de huir a un lugar con menos peste, se hará otra vez visible con la esperanza de que alguno de nosotros se la coma, pero nosotros somos más inteligentes que ella y como sabemos que ella quiere que la comamos pues no la comeremos y así sufrirá y pagará de ese modo todo lo que nos ha hecho pasar. Me dije a mí mismo que no hiciera más preguntas y le propuse al Alcalde que fuéramos al grano, así que me llevó al granero de la villa, sin intentar explicarle lo que significaba la expresión de ir al grano, ya que iba a ser algo inútil, le pregunté que por qué quería verme; fue entonces cuando me comentó que su estupidez les había convertido en el hazmerreír de todo el planeta y me rogó que le ayudara para que esa fama no se extendiera por el resto del universo. Aunque no os lo creáis, no tenía una misión más fácil para mandarme, al ver que Alcalde estaba ansioso por saber mi respuesta, no me andé con rodeos y le expuse clara y legiblemente lo evidente: - En mi planeta, la Tierra creo, la raza humana a la que pertenezco ya es demasiado estúpida de por sí, estamos evolucionando a vuestra imagen y semejanza, pero como sabréis, unos evolucionan antes que otros y todos los aprendices superan a sus amos, lo que quiero decir con esto es que hay un individuo en concreto que es más tonto que los demás y que además os supera a los kikes en estupidez, nosotros lo conocemos como ``Jorgito´´ y no hay cosa más tonta que pueda sobrevivir. El individuo, lo incluyo dentro de los humanos por incluirlo en algún lugar, además de tonto y gordo, es feo y pesao con ganas, y es más, te ríes de las cosas tontas que hace y éste no hace nada por evitarlo, es más, las vuelve a hacer y cada vez de forma más patética. Una vez le echaron de clase por venir manchado de mierda, y lo quieras o no la mierda apesta, y le echó la tutora por romper la armonía del aula y le dijo que se fuera a su casa a cambiarse de pantalón y que luego viniera a la clase siguiente, esto ocurrió a penúltima hora y Jorgito se fue y se llevó la mochila, en esos casos lo normal es no volver, pero lo peor es que volvió a última hora y con la mochila enorme ocupada por un solo cuaderno ya que se olvidó del libro de ética. Y esa solo es una anécdota de la lista de un millón que se conserva, por lo que, seréis la raza más tonta y obesamente patética de Marte, pero no del universo ya que esa raza es un solo individuo, Jorgito-. Alcalde no podía ser más feliz, había alguien que realmente era más patético que toda la raza kike junta. Orgulloso, salió al balcón de la plaza donde, sin que nadie nunca sepa por qué, estaban todos los kikes reunidos (si, todos los kikes obesos por naturaleza estaban apelotonados dentro de una plaza de cartón de dimensiones tan minis que ni se podía considerar diminuta en la que el alcalde estaba asomado desde el balcón principal al mismo tiempo que estaba con migo en el granero) y allí comenzó a gritar un discurso improvisado en el que decía que los kikes no eran la raza más hazmerreír del universo. La noticia pareció devolver la felicidad a todos los kikes, pero luego descubrí que todos se reían porque estaban viendo como una ardilla no llegaba a una bellota que colgaba desde el extremo de una rama. Pero vi a Alcalde tan orgulloso porque se creía que fue la noticia la que les hizo felices que cualquiera le dice que se debía a una ardilla, así que Alcalde vivió una mentira, y me nombró algo así como un héroe y me creó una estatua con la basura de toda la villa; justo el homenaje que un héroe quiere para confirmar que su labor ha agradado a toda una generación; y, no conforme solo con eso, además me dió un papel doblado mientras me decía:- Ánimo que este es el último. Normalmente esas palabras alegrarían a uno, pero no amíi porque sabía que todavía me tocaba descifrar el supermensage de cuatro dígitos; 800.... Pero no podía leer el último papel hasta que no estuviera lejos de la civilización y estuviera en un lugar donde nadie pudiera ayudarme a descifrar, eso según las normas que nadie me había puesto. Todos los kikes se querían despedir de mí, pero ninguno decía nada, era una situación un tanto violenta; pero más tarde descubrí que estaban esperando a que yo me despidiera el primero ya que ellos no se acordaban de las palabras adecuadas, eso se debía a que para los kikes, Adiós, es nombre de chica, y como no hay chicas... En fin, me fui, muuuuuuuuuuy lejos de allí, tan lejos que hasta atravesé la muralla inacabada de la parte de atrás de la villa; allí, en el lugar más remoto de cualquier tipo de vida, y allí me llené de valor o marrón y abrí el último papel.... era predecible la verdá, un 8. Por lo que el código entero que descifraría toda la profecía en la que aparecen mi nombre y el de Zicoco era 8008, y eso no es todo, (weno, si lo es, pero lo siguiente es para darle más aventura a la historia) es que sólo tenía 24 horas para descifrarlo correctamente o el Tíbet jamás sería libre.

8, 0, 0, 8. Lo que cualquier persona en el mundo pensaría es que se trata de una serie de cuatro dígitos que son dos números distintos que forma un único número capicúa que empieza por 80; o cuatro números que a primera vista no parecen guardar ninguna relación común salvo que son iguales dos a dos; o un bocata de ochos y ceros jugando los ochos el papel de pan y los ceros el papel de contimento; o incluso puede ser un dígito que, si lo miras bien, puedes decir que si los ochos fueran brazos, en medio habría tetas; o la serie en la que el siguiente dígito se obtiene con la semisuma del cuadrado de las exponencias del número inverso al que te dan inicialmente y las restas de los productos entre las incógnitas y los logaritmos de la gráfica parabólica formada al darle valores positivos a estas incógnitas. Pero, obviamente, esos mensajes estaban en clave para proteger el mensaje que contenía en caso de que cayera en manos del enemigo; por lo que solo una mente como la mía era la única capaz de encontrar la manera de descifrar el mensaje que guardaba. Sabía que tenía que descifrar la profecía para reencontrarme con mi queridísimo Zicoquito, y ya no soportaba más tiempo estar sin él (estaba tan cerca, pero tan lejos), por lo que me puse a intentar descifrar el mensaje oculto mientras dormía en un sueño tan profundo que había reducido mis esfuerzos mentales al 0; mejor dicho, los había aumentado; pero aún así no tenía esfuerzo mental alguno. Sin embargo encontré la manera de descifrarlo, se me ocurrió mientras intentaba contarme los dedos que tenía en las manos; el secreto no estaba en las Matemáticas ni en la Parapsicología, no, se encontraba en la única ciencia realmente exacta... la Astrología. Simplemente, el código había que aplicarlo a la variación de la densidad del cinturón de Orión y relacionarlo con las variaciones de las radiaciones solares sobre la Tierra en los últimos 50 años, teniendo en cuenta las presiones y los climas alternantes que ha habido tanto en la Tierra como en Orión y calcular la radiación ultravioleta total que han recibido en estos últimos 50 años; al hacer esto simplifiqué a común denominador y los eliminé dejando todos los datos en el numerador, esto dió: 1857/7987545642153451 x + 7888549.999999999654 z (landa/oscenanato de y * Cos. alfa al cuadrado) - (- alfa + 7895556 e * $ - ¿E?) = 0; que, por si no os habéis dado cuenta es una ecuación imposible de resolver, y por mucho que lo penséis nunca encontraríais qué es lo que le falta para que se resolviese ni cómo resolverla, pero yo si; al volver a intentar contarme los dedos de las manos, aunque otra vez tuve que concluir esta tarea sin éxito alguno, caí en la cuenta de que no había tenido en cuenta los años bisiestos, tanto de la Tierra como de Orión, lo cual, al aplicarlos a la ecuación ya le dió más sentido y la pude resolver. X=2, Z=6, Y= -2 y Alfa=0. Lo cual no me resultó nada parecido a una profecía, pero si que me resultó cuando hice los cálculos inversos, que entonces me dieron tantas incógnitas diferentes que formaban un texto con mi profecía, el resultado fue: - ``Un día llegará a nuestro planeta armónico y feliz un individuo que marcará la historia de Marte, este individuo vendrá de la Tierra en un viaje aéreo y se llama Álvaro, el viaje lo realizará para buscar a su queridísimo y amante coco, llamado Zicoco que viene del español ``Zipoto´´, y nosotros, los marcianos, tendremos que permitirle pasearse por nuestro planeta a sus anchas sin rebelarle nada de información que pueda indicarle que le conocemos y que sabemos por qué está aquí, sólo de esa forma podrá descubrirlo por él/la sólo/is/ez; éste individuo será el único capaz de realizar todo el recorrido necesario a pie, será el único capaz de llevar a la extinción a una población entera, será el único capaz de violar y traumatizar a todo un pueblo armonioso, será el único capaz de salvar a una población entera de su mayor mal, será el único capaz de dar consejo financiero a los habitantes de una ciudad que se ven en bancarrota y también será el único capaz de devolver la alegría y la felicidad a toda una raza condenada. Un día llegará a nuestro planeta Álvaro, y más vale que Dios nos pille confesados...´´ Ya no había más, pero esto no me servía de nada, no me indica dónde ni cómo ni por qué está mi Zicoco, ni siquiera me ha limpiado del todo; desesperado le di la vuelta al terreno en el que había escrito la profecía para ver si ésta continuaba allí, pero no. Me falta un dato, un dato que guardo en mi corazón seguramente; fue entonces cuando oí una voz, la voz de alguien que me resultaba familiarmente conocida, la voz del alcalde del pueblo habitado por los cocos, que me decía:- Te falta un dato, algo que guardas en tu corazón, corazóóooooooooon.... Gracias tía listo, pero a esa conclusión ya había llegado yo. Más tarde caí en la cuenta de que había sido él el primero en hablarme de una profecía y de una cultura en Marte, por lo que ha tenido que hacer algo para darme disimuladamente el último dato, sólo aquel dato que guardo en mi corazón su vago recuerdo; ¡la Superbarbie de las maravillas ultratransformable en el Chikichiki vestida de princesa y con el tupé chikilikuatrense! Ese dato había que pasarlo al idioma matemático y aplicarle todas las variantes que le apliqué al código de 8008, esta vez no me olvidé de los años bisiestos de la Tierra y de Orión ni de realizar las cuentas inversas a las indicadas, y como resultado dió: -``Este es un mensaje para nuestro visitante terrestre; si lees esto es que ya has llegado demasiado lejos, lo suficiente como para que ahora no te diga donde está Zicoco, así que te indicaré que tu amado se encuentra en la ciudad capital de los cocos llamada: Cocoquistán. Ésta ciudad sólo saben donde está los que ya han estado allí antes, pero tu no has estado, así que me tomo la libertad de darte una pista de su ubicación, ya que no me está permitido rebelarte de manera directa su hubicación exacta; Cocoquistán es la ciudad que tienes justo enfrente de ti, esa que se encuentra a menos de dos pasos de distancia y cuyos habitantes llevaban días enteros invitándote a entrar diciéndote que no buscaras más que Zicoco está allí, esa que es imposible que no hallas visto ya, Cocoquistán es esa que puedes ver perfectamente en cuanto levantes la mirada y cuyo cartel se encuentra justo encima de tu cabeza y con el que te vas a dar en cuanto te levantes del sitio. Siento no poder darte más información pero eres tú el único que la puede encontrar sin haber estado antes allí.´´ Malditos marcianos, ¿tanto les cuesta decirme directamente donde se encuentra Cocoquistan? Por Dios, si me dan la pista en una profecía que nadie en toda su vida la descifraría nunca, qué peligro hay para que no me indiquen directamente dónde está la ciudad de los cocos. En fin, hay cosas que nunca entenderé. Pero después de haber descifrado la profecía, ya no tenía cuerpo para más adivinanzas, así que decidí dormirme e intentar resolver el acertijo de la ubicación de Cocoquistán mañana por la mañana y emprender el, sin duda alguna, largo camino por la tarde; cuando más pega el Sol y más cansa caminar. AMUF.