martes, 22 de enero de 2008

``Botellón´´ con mis ``amigos´´.

Os ha gustado mi antiguo post, eh? Os e gustado en mi último post, eh? Creéis que no se puede escribir nada mejor que mi anterior post, eh? Pos os equivocáis, aunque yo no sea quien para juzgarme, antes de que me juzguéis vosotras quiero que sepáis que esta historia es 10000% real; además tengo pruebas para demostrarlo; y si no os gusta el texto tendréis que saber que es que será un error de imprenta; porque yo soy perfecto, y nunca me equivoco, y nunca lo haré, no voy a empezar ahora (egocéntrico). Bien, esta historia se remonta a los años de mi lejana infancia, ya que es la historia de mi primer ``Botellón´´, cuando digo lejana infancia me refiero nada más y nada menos que al verano pasao, a finales del verano.
Íbamos un grupo de 5 chicos, la fiesta de la salchicha, paseando tranquilamente y aburriéndonos como ostras y rezando para que llegara pronto la hora de volver a casa; ya estábamos artos de caminar una y otra vez por el mismo lado y de ver y oír las mismas gilipolleces que decimos cuando pasamos por un lugar específico. Llegaron las 8:30 y todavía quedaba otra media hora, nos íbamos a suicidar cuando, de repente, se nos ocurre una idea, ¿por qué no compramos algo de comer en el eroski y lo consumimos en nuestro callejón? (Para
l@s novatos/as y que no nos conozcan del todo bien, que sepan que un día encontramos un callejón tranquilo en el que de vez en cuando pasábamos para descansar después de un duro día de trabajo y nos parábamos a beber un refresco y a comer patatas; desde entonces lo conocemos como ``nuestro callejón´´o ``el callejón sin salida´´ lo cual es irónico porque si que tiene salida, además tiene dos.) Aceptamos y fuimos felices, de la manita y cantando mientras dábamos saltitos al supermercado más cercano. Entramos y dijimos, ¿qué compramos?, pues compramos lo esencial, una barra de pan, ketchup, salchichas Frankfur, 24 lonchas de quesitos, una gelatina royal de estas cutres pequeñas y asquerosas y las bebidas. (lo de ```botellón´´ es para despistar, porque lo máximo de alcohol que habíamos comprado era la gelatina; si mi memoria no me falla creo que compramos tres personas una fanta y los otros dos una Coca-Cola) Bien, pues para hacer esta compra tan sencilla y que tú habrás tardado unos pocos segundos en leer, nosotros tardamos una media hora en comprar. Nos distribuimos los productos para pagar, cada uno pagaba la cantidad que podía, por lo que pagábamos individualmente. No se por qué variante Guiller y Fili se tuvieron que ir de la cola para hacer algo, y se puso una señora mayor detrás de mi, luego volvieron los dos feos y se tuvieron que colocar detrás de la señora mayor; Guiller consiguió colarse y situarse detrás de mi, acción que le dio un tema de conversación a la señora mayor y ésta empezó a echarle la bronca a Guiller (No me extraña, es que en parte es tonto el niño) la señora mayor, al ver que Guiller pasaba del tema, se rindió y dejó de echarle la bronca para quejarse a Fili que, el pobre, no había hecho nada y se encontraba detrás de la señora mayor. Nos atendieron a todos, menos a Fili, ya que estaban atendiendo a la señora mayor; ésta empezó a contarle a la cajera que Guiller se le había colado y transgibersó un poco la realidad diciendo que Guiller la había empujado y que la amenazó violentamente para que le cediera el sitio, la cajera pasaba del tema, pero la señora mayor no se callaba ni debajo del agua y se puso a entretener a la cajera. Al cabo de un rato largo, cuando ya no sabíamos ni qué hacíamos ahí, la señora mayor dejó atender a la cajera, la cajera atendió a Fili y salimos. Dejamos ahí a la señora mayor discutiendo con la cajera. Acongojados fuimos al callejón, una vez ahí vimos que estaba petao (había una pareja de adolescentes besándose en un banco) asique nos sentamos en uno de los bancos que estaban libres. Sacamos todas las mierdas, el pan lo repartimos proporcionalmente, dábamos a 6 lonchas de queso por cabeza ya que Rodri había sido inteligente y ya se había ido antes de que efectuáramos nuestras compras por lo que éramos 4 personas, y os preguntareis, que van a comer éstos feos, pues os lo diré: - Perritos. Lo malo es que a mi no me gustan las salchichas crudas, más que nada porque en su liquidito pueden guardar algo de cáncer o de Sida, ni tampoco el ketchup; asique mi alimentación de esa noche basó en pan con quesitos, lo malo es que no me dieron mi parte del pan y me tuve que conformar con dos trocitos no mucho más grandes que una uña; si, comí 6 quesitos en un bocata que tenía una mierda de pan. Éstos feos se hicieron una especie de bocata de salchichas crudas con ketchup y queso; lo peor de toda la noche es que se lo comieron. Situación tan asquerosa, tan asquerosa que la pareja que se estaba besando se giró, nos vio y se fueron (les cortamos el rollo); pero no impidió que siguiéramos comiendo, pasó un coche por el callejón y el conductor nos dijo: -Oye chavales, ¿me dais un trocito?. Pero se arrepintió y se fue. Luego pasó otro que aparcó a nuestro lado, viajaba una familia feliz compuesta por un padre, una madre y dos chicas, una de nuestra edad y otra menor. La madre se bajó y subió a uno de los portales que están al lado del callejón mientras el resto la esperaba sentada en el coche y nos veía comer con todo el descaro del mundo. Al poco rato el padre no aguantó más y empezó a tocar el claxon para que bajara la mujer; cuando por fin bajó la mujer, el padre aceleró de una manera tan rápida y violenta que la mujer casi tiene que subirse al coche en marcha. Terminamos, los bocatas, faltaba el postre compuesto por gelatinas Royal; lo malo era que no teníamos cucharas, asique lo sorbimos como pudimos. Nos fuimos como si no hubiera pasado nada, luego vimos que un coche policía iba en dirección al callejón. Fili no se había comido sus quesitos, y entre que Guiller y Xing estaban llenos por los perritos y yo ya me había comido seis quesitos casi sin pan, al final nadie los comió. Entonces, no se si por el efecto de la combinación de productos que hicimos que por fuerza tiene que sentarnos mal algo o por terminar la noche y hacer aún más el ridículo, nos pusimos a vender los quesitos en un semáforo, al no comprarnos ninguno, los pegamos en árboles y columnas que estaban a nuestro paso. Una noche que termino con una mierda ingente, algo nos tenía que sentar mal por fuerza. Día a día fuimos pasando a ver los quesitos pegados, y cada vez había menos; pero aún hoy se conserva un trocito de un quesito pegado en una columna; ¡Lleva ahí pegado unos 5 meses!
Esta es la leyenda del último monumento construido en salamanca y que muy poca gente sabe que está allí; pero lo importante es que está.

5 comentarios:

Gloria dijo...

yo no e visto el quesito! dond sta?!? lo quiero saber! y lo quiero saber ya!

catsdogs2.blogspot.com dijo...

se siente, no quiero asustaros, pero tengo que decirlo: - El quesito, después de 5 meses, se ha caído.
¿Es curioso verdá?
Espero que tengais fe hasta que lo repongamos.

Gloria dijo...

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ya no hay motivo para seguir viviendo pues!!! adios mundo cruel...
me voy unos dias a las maldivas hasta q repongamos el quesito... a ver si con suerte encuentro a bill o sucedaneo...

pd: q raro q justo cuando as escrito sobre el se halla caido..aqui hay quesito encerrado

Paula dijo...

sabes q a mi m paso algo parecido??? XD xo en el instituto cn la cera d ls kesitos stos d babibel!! no se si sigue ai el plaston d cera, xo duro muxo la verdad...

PD: acojonante!

catsdogs2.blogspot.com dijo...

puedo demostrar q es verdá, hay un pegote en la columna donde antes estaba el quesito; y además hago referencia a dicho quesito en mi espacio del msn, entrad y leed una firma que me dejé en el libro de visitas, allí aparece el quesito mencionao. JUAJUAJUA